Mi experiencia

Masajista, Acupunturista, Bailarina, 2°dan de Aikido, madre de Ana de 20 años y de Gaspar de 4.

Directora de la Escuela de Masaje Intuitivo EMi donde imparte Cursos de Masaje Intuitivo y  Talleres de Automasaje para Mujeres . También dirije YUGEN DOJO en Valdivia, Chile, donde imparte  Clases de Aikido. también es mentora y organizadora de los Encuentros Nacionales de Aikido para Mujeres.

“Con mi hija Ana conocí la pedagogía Waldorf  y participé activamente en el colegio, así mismo, con mi pequeño Gaspar participo en comisiones del colegio y grupos de estudio del Colegio Waldorf Chilcos.

Luego de estudiar Licenciatura en Artes me dediqué a la Danza Contemporánea con el Coreógrafo José Luis Vidal, quién me lleva al primera experiencia del despertar de la conciencia con la comprensión del fluir en el movimiento como metáfora del fluir en la vida. José Vidal me recomienda visitar un Sensei de Aikido y Masajista, Fernando Saá y, en el año 2000, por primera vez, recibo un masaje. Esa experiencia cambió el rumbo de mi vida. Recuerdo con claridad la sensación de salir caminando de la consulta con una lucidez y claridad mental que me impactaron: era de atardecer, veía los colores nítidos y brillantes, mis brazos prácticamente flotaban en el espacio y una fluidez total recorría mi cuerpo, me sentí en paz. En ese instante decidí aprender a dar masajes para poder compartir esa sanadora sensación con otras personas. Por varios años estudié masaje TUINA, el masaje de la medicina china, con Sensei Saá quién además fue mi maestro de Aikido por 6 años. En esa época asistí a los Seminarios de Sintergética que dictaba el Dr. Jorge Carvajal Posada, su pensamiento holístico del ser humano y la visión integradora de las medicinas me permitió confiar en el poder de la sanación, el chamanismo y en toda terapia hecha con el corazón y con responsabilidad.

Paralelamente continué mi práctica de Aikido aprendiendo con diversos maestros donde destaca especialmente Sensei Seishiro Endo, a quien admiro profundamente por introducir “The soft way” en el Aikido, lo cual permite una práctica más cuidadosa y respetuosa. También investigé otras artes corporales como el Yoga, (15 años de práctica), el Qigong (3 años), y la Danza Gitana (4 años), con mi maestra Elizabeth Lewin. Ella me transmitió la imperante necesidad de trabajar con las mujeres, reconectar la energía femenina y sanar las historias para influenciar positivamente la sociedad en que vivimos.

Impulsada también por mi Maestra de Osteopatía Tibetana Muriel Mondy, creo las Clases de Sables de Aikido para Mujeres que realicé en el Centro Sufi de la Comunidad Ecológica de Peñalolén. Viajo a Estados Unidos donde recibo instrucción de meditación en el San Antonio Shambala Centre con Betsy Pond. A mi regreso conozco repentinamente a mi actual maestra de sanación a través de los masajes, Patricia Montoya.

Estudio Metagenealogía con Marianne Costa en su curso Un año con el árbol.

Hace 12 años que doy talleres de masaje y 5 años que enseño el Curso de Masaje Intuitivo.

Junto a mi pareja Aníbal, compartimos la pasión por la Metagenealogía, la Psicomagia y el Tarot, estos métodos se han constituido en un camino para construir una relación de pareja sana. Ah! y también bailamos salsa. En Mayo del 2019 nace nuestro hijo Gaspar, en un parto natural en casa.

Debido a la pandemia cierro mi consulta de masajes hasta enero 2023, en el intertanto atendí on line como arbolista, ayudando a las personas a hacer su trabajo con el árbol genealógico.

Actualmente me dedico a dar el “Taller de Automasaje para Mujeres” y a atender masajes en mi consulta en Espacio Arrayan en Isla Teja y a domicilio.

Vivo con Aníbal, nuestro hijo Gaspar, Bella, la gata y Arigato el gato en Valdivia, Chile.”